SUPERA la pérdida en la tercera edad

La pérdida se puede presentar de diferentes maneras a lo largo de la vida y es en la tercera edad cuando se percibe con una intensidad por demás impactante. Se pueden perder amigos, se pueden olvidar pasajes de nuestra vida y pasarnos inadvertidos, podemos descuidar nuestra integridad en la salud, también somos capaces de desperdiciar todo lo que tenemos en cosas inútiles, ya sea por pensar que nuestro tiempo se agota o simplemente por el descuido. 

Una de las formas más preocupantes de pérdida es el desaprovechar las oportunidades que nos concede la vida, es evidentemente más sencillo el aislarnos de la sociedad por miedo a estorbar, por miedo a ser rechazados o por causarle molestias a los demás y ello nos va a impedir emplearnos en lo que disfrutamos, aplicar lo que sabemos o conseguir nuestros anhelos.

La tercera edad es una etapa que nos arrebata muchas cosas: la salud de hierro que tuvimos cuando jóvenes, la agilidad de la infancia así como esa ingenuidad y capacidad de asombro, muchas veces nos arranca aquellas amistades que forjamos a lo largo de los años ya sea por la muerte o la distancia, la pérdida llegará a nosotros con tantas máscaras que no sabremos bien cada cuando está con nosotros.

Es imposible dejar de perder cosas porque nada en la vida es eterno pero la manera en la que nosotros la enfrentamos es lo único en nuestro control, dice un proverbio: “No somos dueños de nuestro destino, somos constructores de nuestro porvenir”. La suerte existe y son todos los sucesos fuera de nuestro control, todo lo que recibimos y nuestro destino está en la suerte pero lo que hacemos con ello es lo que determina lo que vamos a lograr.

Nuestro tiempo en la tierra es finito y tenemos la opción de colgarnos de la tristeza ante la pérdida, sin embargo, cuando nos sujetamos a algo vamos a cansarnos más temprano que tarde. Es por eso más recomendable ocuparse y aplicarse en lo bueno, constantemente compartir lo que sabemos, lo que dudamos, lo que sentimos pues nos va a permitir perpetuar nuestro legado en aquellos a quienes queremos, cuando algo se aparte de ti, no es malo, sólo está buscando su lugar donde está mejor, aferrarse a las personas, a los lugares y a lo que conocemos nos termina haciendo daño. 

Hasta las dificultades tienen su momento en la vida y con la pérdida debemos entender que afrontar las cosas es la mejor manera de superar lo que pueda causarnos, si perdemos a un ser querido aceptar que no estará más es mejor que negarlo, si perdemos la capacidad de hacer algo es mejor encontrar la manera de mejorar, si perdemos la agilidad es una forma de ejercitar nuestra paciencia y perseverancia. Nuestro temperamento y el trabajo personal que tuvimos a lo largo de la vida han de ayudarnos a enfrentar lo que venga y lo que se vaya en la tercera edad.

Algo que también se esfuma de nosotros con la edad son los miedos, los prejuicios, aquello que antes nos parecía moralmente inaceptable ahora lo entendemos de una manera más elevada, aquello que otrora nos causó alegría hoy nos regala recuerdos y anécdotas para compartir con quienes amamos, podemos dar pruebas de que lo que hoy enfrentan los jóvenes va a fortalecerlos al llegar a donde estás, te has convertido en una fuente de conocimiento y vida y eso es algo que siempre te va a pertenecer, así que disfrútalo.

Sobre Pavel Vargas

Pavel Vargas
Lic. en Pedagogía Locutor y Productor de Radio