Golpe de calor: no basta con beber (agua)

La deshidratación, el temido golpe de calor, es uno de los grandes peligros del verano, máxime ahora que las temperaturas baten récords nacionales. Gran parte del riesgo se soluciona tomando líquidos (principalmente agua), pero del modo correcto porque si te pasas te juegas la vida, y sin olvidar otras precauciones adicionales.

Para combatir la deshidratación, el Colegio Americano de Medicina Deportiva recomienda beber agua (150-300ml) cada 20 minutos; también antes, durante y después de realizar una actividad física.

Para la European Food Safety Authority (EFSA), la ingesta diaria adecuada de líquidos incluye de forma general 2 litros para las mujeres y 2,5 litros para los hombres. Además, para la EFSA, el 80 por ciento debe de proceder de las bebidas, incluida el agua, y un 20 por ciento de los alimentos.

Y según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, las necesidades diarias básicas de agua se calculan estimando 1 ml de agua por cada kilocaloría ingerida. Como ves, cada maestrillo tiene su librillo y aunque te cueste un poco aclararte con todas estas recomendaciones, lo suyo es conocerlas para poder actuar con sentido común.

También es importante controlar el aporte de azúcar añadido, apostando por las variedades de bajo contenido en azúcar o sin azúcar, y aumentar el consumo de ciertos alimentos con alto contenido en agua como frutas y verduras (melón, sandía, naranja, pomelo, uva, zanahoria, pepino, etc.) que ayuden a mantener un adecuado nivel de hidratación.

Pero no es suficiente.Según el Congreso Internacional de Hidratación, es fundamentalreponer las sales minerales –electrolitos,- que se pierden con el sudor. Lo que se conoce como ‘reposición hidroelectrolítica’. ‘En caso de tener síntomas como sed, sequedad de mucosas y de la piel o disminución de la cantidad de orina, se deben consumir bebidas que reestablezcan el equilibrio hídrico del cuerpo.

Francisco Coll, director general de Laboratorios Quinton afirma que “más que hablar de hidratación habría que poner el énfasis en la reposición hidroelectrolítica, ya que, ofrece una visión más completa de las necesidades de nuestro organismo”.

“Cuando reponemos grandes cantidades de agua sin los minerales adecuados –señala Coll- se produce un trastorno del balance osmótico, que mueve el agua del organismo de un compartimento a otro, modificando los volúmenes”.

Una disminución sostenida de la concentración de  sodio podría dar lugar a un flujo rápido de agua dentro del cerebro y provocar patologías neurológicas por edema.Aunque es difícil que esto suceda, sí es un indicador de la importancia de la reposición mineral.

“La mejor forma que tenemos de evitar la pérdida de sales y agua es ser conscientes de este peligro y aplicar unas pautas de conducta que incluyan la toma de agua periódica y la reposición mineral. El uso de complementos nutricionales ofrece una solución muy sencilla y eficaz que ayuda a controlar y eliminar los efectos nocivos del calor”,  señala el experto.

Fuente: Yahoo

Sobre Leonardo Velazquez

Leonardo Velazquez
Lic. en Sistemas por parte de la Universidad del Valle de México, Maestro en Marketing, amante de las redes sociales y del cine, @DallasCowboys de nacimiento y @Chivas de corazón.