El ‘binge drinking’ un peligro para los jóvenes

Las borracheras exprés o ‘binge drinking’, es decir, la absorción rápida de grandes cantidades de alcohol, progresan entre los jóvenes occidentales hasta el punto de convertirse en un fenómeno “preocupante”, indica un informe de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) publicado este martes.

El consumo medio de alcohol baja levemente desde hace 20 años en los países de la OCDE, pero el “consumo excesivo” entre los jóvenes aumenta, señala el informe.

“Los niveles de ‘consumo peligroso’ y de ‘sobrealcoholización episódica’ entre los jóvenes, en particular las mujeres, aumentaron en numerosos países de la OCDE”, recalca la organización en su estudio, titulado ‘Luchar contra la utilización nociva de alcohol’.

Un episodio de ‘binge drinking’ corresponde a la absorción de cinco a ocho vasos de alcohol en una sola ocasión. El consumo de alcohol es considerado “peligroso” a partir de 210 gramos de alcohol puro por semana para un hombre y a partir de 140 gramos para una mujer (un vaso de vino o una copa de cerveza equivalen a 10 gramos).

Parte del fenómeno de las borracheras exprés se deben el hecho de que la compra de bebidas alcohólicas ha pasado a ser “más abordable” para los jóvenes, según el informe. Además, “productos alcohólicos especialmente concebidos y comercializados para gustar a los jóvenes bebedores han contribuido a cambiar la actitud de éstos con respecto al alcohol”.

borracheras

– Publicidades dirigidas –

Gracias a las publicidades dirigidas a los jóvenes, esos productos terminan por ser asociados a la fiesta, a la seducción e incluso al deporte.

Paralelamente, el consumo excesivo de alcohol “es a menudo una forma de socialización” para los jóvenes, una manera de integrarse, recuerda la OCDE, añadiendo que los jóvenes compran “cada vez más” bebidas alcohólicas baratas en los supermercados ya antes de salir para ir a una fiesta.

“Las tendencias observadas entre los jóvenes constituyen un gran problema desde el punto de vista social y de salud pública”, considera la organización.

Ese consumo excesivo se acompaña por supuesto de mayores riesgos de accidentes, especialmente de carretera, y de heridas. Pero no solamente: el alcohol en dosis excesivas es un riesgo serio para la salud sea cual sea la edad del consumidor. En Australia, el número de mujeres de 18 a 24 años ingresadas en hospitales a causa del alcohol se multiplicó por dos entre 1996 y 2006; en Estados Unidos, las hospitalizaciones por coma etílico de personas de 18 a 24 años aumentaron un 25% entre 1999 y 2008.

Al mismo tiempo, la edad del primer vaso de alcohol y la de la primera borrachera disminuye desde inicios de los años 2000, según una encuesta realizada en los países de la OCDE. La proporción de jóvenes que no han bebido nunca alcohol a los 15 años pasó del 44% en 2001/02 al 30% en 2009/10. Y la proporción de los que a los 15 años han estado ya borrachos al menos una vez pasó del 30% al 43% en el mismo período.

Este fenómeno se produce en momentos en que el consumo medio de los 34 países de la OCDE, estimado en 9,1 litros de alcohol puro por habitante y por año, tiende a retroceder en los últimos 20 años (-2,5% entre 1992 y 2012).

Esa media oculta empero tendencias divergentes, particularmente en Europa: el consumo aumentó en Reino Unido y en Irlanda, pero disminuyó bastante claramente en Italia, Francia, Alemania, Portugal y España.

La OCDE tiene 34 países miembros desarrollados (Estados Unidos, Unión Europea, Australia, Japón…) y emergentes (México, Chile, Turquía…)

Sobre Leonardo Velazquez

Leonardo Velazquez

Lic. en Sistemas por parte de la Universidad del Valle de México, Maestro en Marketing, amante de las redes sociales y del cine, @DallasCowboys de nacimiento y @Chivas de corazón.